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¿Realmente nos enferman los cambios bruscos de temperatura?

Si relacionas los cambios de temperatura con enfermedad, este artículo es de tu interés.

Siempre hemos relacionado los cambios bruscos en la temperatura con enfermedad. Claro, cuando un día está cálido y de repente llueve y baja la temperatura, nos preparamos para la enfermedad.

Realmente no son los cambios bruscos lo que nos hacen enfermar, es decir, nuestro cuerpo no reacciona “de mala manera” a estos cambios, pero, lo que hay fuera de nuestro cuerpo sí:

Se generan condiciones idóneas para que las bacterias y los virus se reproduzcan y aumenta su circulación.

Nuestro sistema inmune se ve retado a enfrentar con todas sus fuerzas a estos agentes que nos causan los síntomas. Pero muchas veces, simplemente y a pesar de todo su esfuerzo, no lo logra y los virus y las bacterias entran, se reproducen y bueno, ya sabemos el final de la historia aaaaaachiiiiiiiiiisssssssss!!!

Es por ello que hoy queremos hablar de la importancia de fortalecer nuestro sistema inmune, para prepararlo para estos cambios de clima y, obviamente, para cualquier otro momento en el que tenga que pelear con fiereza.

7 Tips para fortalecer el sistema inmune:

  1. Aumenta el consumo de agua

Una buena hidratación favorece la eliminación de toxinas que debilitan el sistema inmune. Así que se aumentas el consumo de agua evitas que estas se acumulen y tu sistema inmune será más fuerte.

  1. Aumenta la ingesta de frutas y verduras crudas

Las verduras y las frutas crudas son más ricos en vitaminas, optar por aquellos que contienen más vitamina C es lo mejor, ya que ésta favorece la producción de interferón, fundamental para los escudos protectores de las células.

  1. Duerme bien

Gran parte de los glóbulos blancos, se generan durante el sueño, así que un buen descanso favorece una concentración adecuada de estas células que nos defienden de las infecciones.

  1. Practica actividad física

La actividad física, entre otras cosas: produce sudoración, que favorece la eliminación de toxinas; disminuye la hormona del estrés, de manera que los glóbulos blancos se mantendrán en buena concentración; mejora la circulación, incluyendo la de los glóbulos rojos.

  1. Evita el estrés

En estados de estrés prolongado, la concentración de glóbulos blancos baja, así que tendremos menos oportunidades de pelear contra agentes externos.

  1. Mantén un buen estado de ánimo

Una buena actitud genera endorfinas, con las que se fortalece el sistema inmune

  1. Busca otras opciones para aumentar tus defensas

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