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✔ Independencia en el Adulto Mayor y la Actividad Física

Abuelos saludables

Seguiremos insistiendo en la importancia de realizar actividad física en pro del bienestar y el aumento de la calidad de vida de todas las personas, desde los más pequeños, hasta los más y muy muy grandes. Y en este artículo hablaremos de la importancia de esa actividad física para mantener la independencia a lo largo de la vida y a pesar de los años.

Edad Cronológica Vs Edad Fisiológica

¿Sabías que todos tenemos dos edades? Sí, la edad fisiológica y la edad cronológica:

  • La edad cronológica te dice qué edad tienes en función de tu fecha de nacimiento. Este valor es absoluto y no se puede modificar.
  • La edad fisiológica te dice qué edad tienes en función de la condición de tu organismo. Puede ser mayor o menor que la edad cronológica y se modifica con el estilo de vida.

Seguro que tu, como yo y todas las personas que conoces, deseamos llegar a ser adultos mayores cuya edad fisiológica sea menor (y ojalá mucho menor) que la edad cronológica, porque hemos aprendido que los años se manifiestan con deterioro físico y deterioro cognitivo, que aunque al inicio son tolerables, logran evolucionar hasta que la persona que los padece es parcial o completamente dependiente, al no poder realizar de manera fluida sus actividades de la vida diaria, como por ejemplo cocinar sus alimentos, realizar las diligencias personales, manejar su dinero o actividades incluso más simples como caminar, comer por sí solo, vestirse por sí solo, entre otras.

Y todos queremos sentir siempre la vitalidad y la libertad de la independencia: elegir qué comer, qué vestir, qué leer y en general qué hacer cada día de nuestra vida.

La buena noticia es que modificar la edad fisiológica, es mucho más fácil de lo que creemos.

Círculos viciosos Vs Círculos virtuosos

Lo primero es reconocer que normalmente, la pérdida de la capacidad de ejecutar las actividades de la vida diaria (aumento de la edad fisiológica) está relacionada con círculos viciosos:

Fuerza y actividad
Concentración y actividad
Dolor y movimiento
Motricidad fina

Una vez entendamos estos círculos viciosos, podemos salir de ellos en cualquier momento y transformarlos en “círculos virtuosos”, 

Cuando empiezan normalmente no se les da importancia, porque “hace parte normal” del envejecimiento y aun hay independencia, pero a medida que los círculos van dando sus vueltas y reiniciando ciclo, la dependencia va llegando con más fuerza hasta convertirse en dominante y hacer a la persona completa o parcialmente dependiente para realizar sus actividades más importantes.

Estos círculos se pueden romper en cualquier momento, sí, EN CUALQUIER MOMENTO y reversar su efecto, es decir:

Motricidad fina 2
Movimiento y dolor
Actividad y concentración

Es importante entender que, así como el “Círculo vicioso” empezó un día y al no romperse fue cada vez más y más fuerte, el “Círculo Virtuoso” empezará, pero se debe mantener para poder tener un efecto positivo a largo plazo.

La Práctica de Actividad Física y la independencia en el Adulto Mayor

La propuesta de hoy es romper con los círculos viciosos, en lo posible antes de que empiecen, si ya empezaron, romperlos lo antes posible, porque mientras más pase el tiempo, más tiempo tomará revertir su efecto.

La práctica del ejercicio físico es la forma más eficaz de fortalecer puntual y específicamente todas aquellas características físicas (fuerza, resistencia, flexibilidad) que ayudan a reducir considerablemente la edad fisiológica en los adultos mayores con el fin de que mantengan su independencia física, emocional y mental, los beneficios son:

  • Mantiene las condiciones de fuerza necesarias para realizar actividades simples que incluyen el soporte del cuerpo mismo, por ejemplo, levantar los brazos, levantar las piernas, mover el tronco, mover la cabeza. Este fortalecimiento permitirá la independencia en actividades como subir y bajar escalas, caminar, bañarse, comer, peinarse, afeitarse, desplazar objetos, entre otros.

 

  • Aumenta la fuerza de agarre, con lo que se reduce el riesgo de caída. Entendiendo que, si este riesgo se materializa un adulto mayor, podría sufrir lesiones altamente incapacitantes y hacerlo ser parcial o completamente dependiente.

 

  • Se ha demostrado que el aumento y el entrenamiento de la fuerza está estrechamente relacionado con el fortalecimiento cognitivo ya que incrementa el factor neurotrófico del cerebro, lo que favorece el crecimiento de los circuitos neuronales. Esto mejorará la capacidad para tomar decisiones y resolver problemas cotidianos.

 

  • Mantiene un peso saludable, por lo que será mucho más sencillo mover el peso corporal y por lo tanto realizar las actividades cotidianas.

 

  • Mejora la velocidad de movimiento, condición importante para la ejecución de actividades de desplazamiento urbano, como cruzar la calle, utilizar ascensores, utilizar una escalera eléctrica, entre otros.

 

  • Mejora y mantiene la flexibilidad, lo que permite en general el movimiento de las articulaciones, mientras mejor sea la elasticidad, más amplios, firmes y precisos serán los movimientos, esto facilita la ejecución de todas las actividades.

 

  • Mejora la velocidad de respuesta, es decir que mejora la capacidad de responder ante un estimulo externo, disminuyendo así el riesgo de accidentes leves o serios.
  • Mejora la capacidad respiratoria, por lo que se pueden realizar actividades que se prolonguen en el tiempo sin generar agotamiento excesivo, como caminatas para realizar diligencias personales.

 

  • Estabiliza la densidad ósea con lo que disminuye el riesgo de osteoporosis y con ello el riesgo de incapacidad o discapacidad.

 

  • Mejora la motricidad fina relacionada con actividades de precisión, como escribir, servir un plato de comida, maquillarse, afeitarse, entre otros.

 

  • Favorece la producción de hormonas relacionadas con el buen estado de ánimo, evitando episodios de estrés, depresión y con ello disminuyendo la dependencia emocional.

 

La lista podría seguir de manera mucho más extensa y detalla, la conclusión resulta siendo la misma: “La práctica de la actividad física está estrechamente relacionada con la independencia física, emocional y mental en la vejez.”

Cualquier persona, independiente de su condición actual puede comenzar a beneficiarse de la actividad física, lo importante es que el programa que se diseñe tenga en cuenta todas las características y necesidades puntuales de cada persona, debe ser muy detallado en cuanto a intensidad, potencia, frecuencia y volumen.

Dado que la población adulta mayor es una población con necesidades y condiciones muy especiales, se recomienda que el enfoque sea individualizado y dirigido por personal especializado en esta población.

 

En Resumen

La actividad física en los adultos mayores permitirá tener una edad fisiológica menor que la edad cronológica, lo que deriva en un Envejecimiento activo y saludable, esto aportará:

 

  1. Buena salud
  2. Capacidad física
  3. Capacidad mental
  4. Actividad social
  5. Independencia física y emocional

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